Luego de un breve "descanso", volvió la Virgen Misionera a su peregrinación
La imagen de la Virgen sureña fue restaurada por las Carmelitas.
Por Eduardo Varela - Redacción ESTESUR
Un misterio envolvió esta semana a la imagen de la Virgen Misionera de RÃo Negro, que habÃa sido sacada del lugar donde se encuentra desde hace tres décadas, en la rotonda de la Universidad del Comahue. Una versión advirtió primeramente que habÃa sido robada, pero posteriormente esa especie fue desmentida.
Lo cierto es que después de algunos dÃas de ausencia en su transitar permanente, la Virgen rionegrina volvió a su lugar habitual, donde fieles suelen llevarle flores o simplemente visitarla.
La imagen fue restaurada a instancias de las monjas Carmelitas. Tras un gran trabajo la virgencita que camina paciente con Jesús en sus brazos y vestida humildemente con una túnica y un poncho de la LÃnea Sur rionegrina, volvió a su lugar de siempre, donde ya la extrañaban incluso los que nunca suelen detenerse.
“Guarda a todos los rionegrinos en tu corazón…â€, dice parte de la oración de la Virgen Misionera de RÃo Negro. Esta representación patagónica de la Virgen MarÃa le pertenece al entonces Obispo de Viedma, Miguel Esteban Hesayne, quien hacia fines de los ’70 pensó que el sur del mundo también debÃa tener una imagen materializada de la fe en la Virgen MarÃa.
La Virgen Misionera de RÃo Negro surgió frente a la necesidad de un signo de pertenencia a la Iglesia católica, que uniera a los feligreses de cada parroquia, entre sà y con las demás parroquias, para formar la Iglesia-comunidad diocesana, que entonces abarcaba toda la provincia. Comenzó el proyecto por un viaje misionero mariano, parroquia por parroquia, en 1978.
El 12 de octubre de 1979, la imagen peregrina fue entronizada en la capilla de la Colonia San Juan de General Conesa. “Se realizó la primera Peregrinación al pequeño Santuario de la Virgen Misionera, presidida por el nuncio Pio Laghi y el obispo Miguel Hesayne, el presbiterio en pleno y la participación de feligreses de todas las comunidades parroquiales —unas 10.000 personas— que caminaron los 16 kilómetros hacia la Capilla.
La idea de Hesayne no era otra que evangelizar, ir en busca de cada cristiano para la fe católica, acaso por eso la Virgen está representada con Jesús en brazos, pero a la vez caminando.
Desde su creación a la fecha hay miles de fieles de la Virgen Misionera, muchos de ellos viajan cada agosto a General Conesa para caminar la procesión de 16 kilómetros entre la localidad y la capilla que genera siempre la atención de los que pasan cada dÃa por la ruta.
Tuvo que desaparecer unos dÃas para saber la magnitud que su presencia diaria, serena y paciente genera en la transitada rotonda viedmense. “Virgen MarÃa de RÃo Negro, asà te queremos invocar…â€, dice otra parte de la oración.






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