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La finalización de las obras de infraestructura tecnológica en las salas de monitoreo de El Bolsón y General Fernández Oro permitió completar la primera etapa del proceso de modernización del sistema de emergencias 911. La renovación integra los centros de videovigilancia de todo el territorio al Anillo Digital, una red unificada que combina dispositivos inteligentes, Lectores Automáticos de Patentes (LPR) y sistemas de Inteligencia Artificial para agilizar la prevención y respuesta delictiva, según confirmaron autoridades del Gobierno de Río Negro.

El proceso de actualización comenzó hace un año e implicó la renovación total del equipamiento en las dependencias provinciales. Las obras incluyeron la instalación de nuevos servidores, puestos de trabajo informáticos, pantallas tipo videowall y sistemas de comunicación que permiten a cada sala conectar sus operaciones directamente al nodo central, accediendo en tiempo real a las herramientas y bases de datos unificadas.

Dentro del nuevo esquema operativo, el Comando Operativo Integrado de Viedma funciona como el nodo principal de la red, al cual se vinculan de manera remota los distintos puntos de monitoreo. De esta forma, las salas locales dejaron de operar de forma aislada para integrarse a una plataforma coordinada, manteniendo servidores propios interconectados con la central para ejecutar las herramientas de análisis de video y trazabilidad vehicular.

La culminación de las tareas en la zona andina y el Alto Valle representa un salto cuantitativo en la capacidad de vigilancia. En la localidad de El Bolsón, la obra permitió ampliar la red de supervisión urbana al pasar de 18 a más de 42 cámaras operativas. Por su parte, la intervención en General Fernández Oro duplicó la cantidad de dispositivos disponibles e incorporó la infraestructura técnica necesaria para conectar sus redes al Anillo Digital.

La plataforma provincial cuenta actualmente con 150 Lectores Automáticos de Patentes (LPR) distribuidos en puntos estratégicos de la vía pública. Estos dispositivos identifican el dominio de los vehículos en movimiento y contrastan la información contra los registros de la Policía de Río Negro y la base de datos nacional, las cuales reúnen en conjunto 600.000 registros nacionales de vehículos con pedido de secuestro y cerca de 3.000 antecedentes provinciales.

Cuando un vehículo con requerimiento judicial ingresa al radio de cobertura, el sistema procesa el dominio y emite una alerta automática al operador en cuestión de segundos. Esta tecnología facilita el despliegue inmediato ante unidades robadas o la detección de personas con pedido de captura. El cambio de paradigma transformó el monitoreo pasivo en un modelo analítico que detecta situaciones de riesgo en tiempo real.

De acuerdo con las métricas del programa, durante el primer año de funcionamiento de la plataforma se registró una reducción del 25% en los indicadores delictivos analizados, a la que se sumó una nueva baja del 25% en la etapa posterior, consolidando una tendencia descendente. Asimismo, el impacto operativo se evidenció en la recuperación de automóviles: mientras anteriormente se lograban entre 10 y 15 secuestros anuales mediante la videovigilancia tradicional, la utilización del Anillo Digital permitió detectar y recuperar cerca de 130 vehículos durante 2026.


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Autor: admin