El consumo de carne vacuna toca su piso más bajo en años: cada argentino come 4,2 kilos menos que en 2025
La ingesta anual por habitante cayó a 47 kilos en el primer semestre de 2026, mientras los precios de los cortes subieron un 53,6% interanual y las exportaciones crecieron un 10,2%, consolidando un cambio de rumbo en la industria ganadera.
El bolsillo de los argentinos volvió a ajustarse sobre el plato durante el primer semestre del año. El consumo de carne vacuna sufrió un fuerte retroceso del 11,5% en el mercado interno, confirmando el deterioro del poder adquisitivo de las familias en un contexto donde los cortes aumentaron muy por encima de la inflación general y la producción se orienta cada vez más a los mercados externos.
Según el informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 1,02 millones de toneladas durante los primeros seis meses del año, lo que representa una reducción de 131.830 toneladas respecto del mismo período de 2025.
Esta caída se refleja con crudeza en el indicador per cápita: el promedio móvil de los últimos doce meses descendió a 47 kilos anuales por persona, un 8,2% menos que el nivel registrado un año atrás. En términos prácticos, cada argentino consume hoy 4,2 kilos menos de carne vacuna al año.
Precios que expulsan a la clase media
El principal factor detrás de esta retracción es el fuerte encarecimiento de los cortes. Mientras la inflación general se desaceleró hasta el 1,9% mensual en junio y acumuló un incremento interanual del 33,4%, el rubro carnes y derivados avanzó un 45% en el mismo período. Si se observan únicamente los cortes vacunos, el salto fue aún mayor: 53,6% anual.
Este descalce de precios profundizó el reemplazo de proteínas en la mesa de los hogares. Solo en un año, el kilo de carne vacuna se encareció un 18,3% respecto del kilo de pollo, cuyo precio subió un 29,9% en el período.
“La combinación de precios en alza, salarios que no logran recomponerse y una producción cada vez más orientada a la exportación explica este escenario”, señalaron fuentes del sector.
Menos faena, menos oferta local
La menor disponibilidad de hacienda redujo los niveles de faena y limitó la producción destinada al mercado local. Durante el primer semestre se faenaron alrededor de 6,02 millones de cabezas, un 9% menos que en igual período de 2025 y el nivel más bajo para una primera mitad de año en la última década, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario.
La producción total de carne vacuna alcanzó 1,428 millones de toneladas res con hueso, lo que representa una caída interanual del 6,2% (93.860 toneladas menos). Sin embargo, el mayor peso de los animales, favorecido por la recría a campo, permitió amortiguar parcialmente esa caída.
Exportaciones: la contracara del negocio
Mientras el mercado interno se contrae, las exportaciones mantienen una tendencia positiva. Durante el primer semestre, los embarques de carne vacuna habrían alcanzado 408.600 toneladas res con hueso, un incremento del 10,2% respecto del mismo período del año pasado.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la mayor demanda de Estados Unidos, luego de la ampliación de la cuota de exportación destinada a ese mercado. El sector exportó cerca de 38.000 toneladas adicionales frente al primer semestre de 2025.
Esta dinámica modificó el destino de la producción nacional. Durante el primer semestre, el mercado interno absorbió el 71,4% de la carne producida, cuando un año antes esa participación alcanzaba el 75,6%. La diferencia fue cubierta por las exportaciones, que ganan participación en un escenario de precios internacionales más atractivos.
Un escenario de dos velocidades
El mercado de la carne vacuna volvió a mostrar dos dinámicas opuestas: mientras las exportaciones continúan creciendo, el consumo interno retrocede como consecuencia de la menor oferta y del impacto de los precios sobre el poder adquisitivo de los hogares.
| Indicador | 1er semestre 2026 | vs 2025 |
|---|---|---|
| Consumo aparente | 1,02 millones de t. | -11,5% |
| Consumo por habitante | 47 kg/año | -8,2% |
| Exportaciones | 408.600 t. | +10,2% |
| Faena | 6,02 millones de cab. | -9% |
La mejora de los precios internacionales y la flexibilización del comercio exterior hicieron más atractivo el negocio exportador que abastecer al mercado doméstico. En un escenario de mayor poder adquisitivo, esa menor disponibilidad probablemente habría generado incrementos de precios todavía más pronunciados. Sin embargo, el deterioro del ingreso de las familias actúa como un límite, consolidando una tendencia que parece haber llegado para quedarse.
Adminn25
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