Escuchar artículo

En el marco de las políticas ambientales locales, el Consorcio GIRSU y la Municipalidad de Viedma sumaron una nueva alternativa para la gestión de residuos domésticos: la posibilidad de que los vecinos dispongan de manera segura sus aceites vegetales usados en el Depósito de Voluminosos y Reciclables (DVR). Sin embargo, este avance contrasta con un panorama complejo para el sector del reciclaje debido a la fuerte caída de los precios de los materiales.

En diálogo con la prensa, Juan Domínguez, Gerente General del Consorcio GIRSU, explicó el alcance de la nueva medida: "Esta es una política que viene a impulsar la Municipalidad de Viedma para acercarle al vecino un lugar seguro para disponer correctamente los aceites vegetales usados". Según detalló el funcionario, el servicio —que antes estaba abocado casi exclusivamente al sector gastronómico— ahora se extiende a la comunidad, que podrá acercar el aceite en botellas plásticas para su posterior recolección por parte de empresas especializadas de Bariloche y Buenos Aires, las cuales lo transforman en biocombustible cada 15 días.

El DVR: un centro clave para los residuos que no van al canasto

Domínguez destacó el rol que cumple el DVR como espacio receptor de aquellos desechos que superan la recolección domiciliaria tradicional. El predio funciona todos los días de 8:00 a 18:00 horas, inclusive domingos y feriados.
"Acá pueden traer todo lo que es residuos reciclables y voluminosos: restos de poda, cubiertas, vidrio, cartón, chatarra, latitas de aluminio. Es el lugar general para traer todo el resto de los residuos que la municipalidad no retira del canasto de cada domicilio", precisó.
A diferencia de los "puntos verdes" distribuidos en las ciudades de Viedma y Patagones, el DVR está equipado para recibir elementos de gran tamaño, como ramas o neumáticos, ofreciendo además asistencia al vecino para la correcta separación en el lugar.

Alerta por una crisis que golpea al bolsillo de los recicladores

A pesar del despliegue logístico y la respuesta de la comunidad, la realidad económica proyecta una sombra preocupante sobre el sistema de economía circular. Al ser consultado por la situación actual de la cooperativa de trabajadores que opera en la planta de separación, Domínguez no ocultó su preocupación:
"La verdad que la situación está en un punto crítico, muy complejo por la crisis que estamos atravesando mundialmente y nacionalmente", advirtió el gerente del GIRSU.

El principal inconveniente radica en el desplome de los valores de comercialización de los materiales recuperados. "Hoy hay materiales que no son redituables transportarlos por lo que pagan; los precios de los reciclables están muy bajos", subrayó.
Esta devaluación afecta de manera directa el ingreso de los recicladores urbanos, cuyo sustento diario depende exclusivamente de la venta de lo que recuperan. "La cooperativa está haciendo todo lo posible para procesar y vender la mayor cantidad de materiales, porque eso es parte de su ganancia, de su sueldo y de su plato de comida", remarcó Domínguez.

El pedido a la comunidad: separar "limpio y ordenado"

Hacia el cierre de la entrevista, las autoridades renovaron el pedido de colaboración a la ciudadanía, instando a consolidar el hábito de la separación en origen, ya sea utilizando los puntos limpios —como el recientemente inaugurado en la Feria Municipal— o acercándose al propio DVR.
La clave del éxito, señalaron, no solo está en la acción de reciclar, sino en cómo se entregan esos materiales: "Siempre le pedimos a los vecinos que separen la mayor cantidad posible y, en lo posible, de manera limpia y ordenada", concluyó Domínguez.


ESTESUR también en WhatsApp.

Sumate al canal y recibí las noticias al instante.

Sumarme al canal
Autor: Adminn25