"La Casita de Nehuén" deja atrás el vaciamiento y pasa a la órbita de Desarrollo Humano para seguir acompañando a infancias en Viedma
El histórico dispositivo de los barrios Guido e Inalauquen logró un traspaso clave tras una reunión con el Ministro. Sus trabajadores celebran el fin de la incertidumbre y destacan el valor del diálogo para fortalecer el trabajo comunitario.
Con más de 20 años de historia en los barrios Guido e Inalauquen de Viedma, "La Casita de Nehuén" comenzará una nueva etapa de trabajo. El espacio, que acompaña a niños, niñas y adolescentes, logró resolver una situación que venía afectando su funcionamiento y ahora pasará a depender de la órbita de Desarrollo Humano, lo que garantiza su continuidad en el territorio.
La noticia fue confirmada por los propios trabajadores del dispositivo tras una reunión con el ministro del área. La trabajadora social Romina Polizi y el coordinador Christian Andraca manifestaron su alegría y alivio ante lo que consideran un nuevo comienzo.
"La verdad que muy tranquila la reunión que pudimos tener ayer con el ministro, donde él nos asegura la continuidad en el espacio. Lo pasamos bajo la órbita de Desarrollo Humano, dejamos de depender de la Secretaría de Niñez (ex CNAF). Eso es genial y podemos continuar trabajando en el mismo barrio, con las mismas personas, con los mismos vecinos, manteniendo las mismas actividades y seguramente vamos a poder sumar", expresó Polizi en diálogo con este medio.
El fin de una larga incertidumbre
Uno de los puntos centrales que destacaron los referentes de "La Casita" es el cambio de dependencia. Según explicaron, en los últimos dos años sufrieron una situación de "vaciamiento" desde la ex Secretaría de Niñez, donde intentaron desarmar el espacio trasladando a los compañeros a otros lugares.
"Lo bueno acá es dejar de pertenecer a la escena (ex CNAF), porque era donde estábamos teniendo los problemas. Teníamos una situación de vaciamiento hace dos años, donde mandaban a los compañeros a trabajar a otro lugar, le hacían otras propuestas para ir desarmando los espacios. Nosotros nos pudimos mantener y el equipo, gracias a Dios, ahora va a poder continuar haciendo lo que venía haciendo en el mismo lugar", detalló Andraca.
El coordinador también destacó que, a diferencia de lo que ocurría antes, la posibilidad de diálogo fue clave. "Celebramos la posibilidad de habernos podido sentar a conversar, que era algo que con las autoridades de la Secretaría de Niñez no lo habíamos logrado nunca. Entendemos que el diálogo debe estar siempre como la primera opción. De hecho, el ministro nos llamó a nosotros, no es que nosotros nos acercamos, sino que tuvo esta predisposición de poder escuchar", señaló.
Fortalecimiento y reconocimiento comunitario
Tanto Polizi como Andraca coincidieron en que este traspaso no solo garantiza la continuidad, sino que abre una perspectiva de fortalecimiento. "Entendemos que sí, es una oportunidad para fortalecer el trabajo. También celebramos la posibilidad de habernos podido sentar a conversar. Lo que más nos importaba es poder seguir trabajando en el barrio y acompañando a las familias. Esto nos garantiza que vamos a poder seguir haciendo", afirmó la trabajadora social.
Andraca agregó que el ministro conoce el trabajo de "La Casita" porque ha estado en el territorio y ha conversado con los chicos y chicas que participan del espacio. "Él le da valor a lo que nosotros hacemos, confía en el trabajo comunitario y en el reconocimiento que se ha tenido del barrio. Nos dijo que no quiere que sigamos desgastándonos ni pasando situaciones incómodas", relató.
El último bastión de un modelo en jaque
Los trabajadores también hicieron referencia al contexto general de los dispositivos comunitarios. "La Casita de Nehuén" era considerada "el último bastión" de un modelo de trabajo preventivo y promocional de derechos, que en los últimos tiempos fue desmantelado en otros espacios. Mencionaron el caso del dispositivo "Sonibilidad Andina", que pasó a depender de Cultura, y la situación similar que atraviesan los compañeros de "La Viruta", con quienes pelearon codo a codo por la continuidad.
"Estos problemas vienen hace rato. Se sacaban coordinaciones, movían gente, iban acomodando ellos su gente. Gracias a esto nos juntamos con 'La Viruta', que estuvieron en todo momento con nosotros. Arrancamos la lucha con ellos, y fueron el acompañamiento más importante", recordó Andraca.

Una mirada crítica a las políticas de infancias
Más allá de la celebración, los referentes del espacio lanzaron una reflexión sobre las políticas públicas destinadas a la niñez. "Si seguimos pensando solo en la pata proteccional (atender la urgencia), no nos van a alcanzar los equipos nunca. Lo preventivo y lo promocional se termina chupando porque la urgencia es la urgencia. Durante estos dos años hemos perdido muchos compañeros", advirtió Polizi.
Finalmente, Christian Andraca resumió el sentimiento del equipo: "En principio nos sentimos fortalecidos por el acompañamiento que hemos tenido, y eso nos hace sentir muy bien. Pensar que lo que estamos haciendo, el barrio y las familias le ponen un valor, es importante. Vamos a poder seguir trabajando y a lo mejor fortalecernos. Ayer hacíamos chistes: nos dijeron que se necesitaban nuevos aires. Bueno, a lo mejor estos son los nuevos aires que vamos a empezar a construir como equipo".
Adminn25
Comentarios
Deja tu comentario