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El Gobierno de Río Negro comenzará a implementar desde el Ministerio de Educación y Derechos Humanos el dispositivo Pausa Digital, una política responsable y pedagógica que busca trabajar en las escuelas rionegrinas el buen uso del celular y las tecnologías. La fecha de lanzamiento de esta iniciativa provincial es el 12 de mayo de 2026, según confirmaron fuentes oficiales.

Se trata de una firme decisión en el marco del acompañamiento a la comunidad educativa que forma parte de los ejes principales y objetivos del Gobierno Provincial. En un contexto social atravesado por profundas transformaciones culturales y tecnológicas, existe una preocupación creciente respecto del uso de dispositivos tecnológicos por parte de las infancias, adolescencias y juventudes en las escuelas. A partir de ello y en base a una política de Estado presente, se comenzó a trabajar en diciembre a través del Área de Innovación e Investigación Educativa del Ministerio de Educación.

La psicopedagoga y docente Paula Quezada, Coordinadora del Área, explicó que empezaron a investigar las medidas implementadas en otros países y observaron que en aquellos donde avanzaron con políticas restrictivas no solo no lograron eliminar por completo el uso del celular, sino que se profundizaron desigualdades en función del acceso y los usos, generando que los estudiantes hagan mal uso de los dispositivos. En contrapartida, lo que se propone a través de Pausa Digital es un uso regulado con un fin meramente pedagógico. Quezada indicó que no están prohibidos los celulares pero tampoco su uso está librado al azar, sino que debe haber una propuesta concreta, pedagógica, con fundamentos didácticos y metodológicos para poder llevarlo adelante.

Pausa Digital cuenta con tres documentos ordenadores. El primero está pensado con orientaciones pedagógicas para los distintos niveles y modalidades, y el trabajo y la corresponsabilidad con las familias según cada caso, ya que no es lo mismo trabajarlo en Educación Inicial que en Educación Superior. El segundo documento apunta al trabajo en el marco de los últimos avances con la inteligencia artificial que modifican las prácticas de enseñanza y aprendizaje, para ordenar esas prácticas docentes. El tercer documento apunta específicamente a un uso regulado del celular, encuadrándolo dentro de los consumos problemáticos, ya que los docentes pueden observar indicadores que permitan la comunicación con la familia y la articulación con otras instituciones para acompañar a los jóvenes.

Sobre el uso regulado del celular, Quezada explicó que se trata de entender que hay momentos donde el celular está permitido para buscar información o trabajar con alguna herramienta digital, y no está permitido para redes sociales, sacar fotos o todo lo que pueda generar consecuencias en los vínculos y la convivencia escolar. Además, subrayó la necesidad de una corresponsabilidad con la familia, por lo que el 14 de mayo en las jornadas de Escuela más Familia se abordará el fortalecimiento de los acuerdos escolares de convivencia y se puntualizará el tema del celular. Cada nivel tiene sus particularidades: en Educación Inicial se trabajará con las familias sobre las consecuencias del uso del teléfono en el desarrollo cognitivo de niños de cuatro o cinco años.

En relación a las situaciones de amenazas o conflictos en escuelas del país, Quezada afirmó que la mayoría de las situaciones de convivencia empiezan en las redes sociales y se trasladan al escenario escolar, por lo que lo necesario es trabajar con los estudiantes en el buen uso, para qué sirve la tecnología, cómo organizar la información en redes, qué mostrar y cómo vincularse con el otro. Pausa Digital no tiene como objetivo demonizar la tecnología ni negar la cultura digital, sino enseñar criterios para detenerse, regular y decidir, como una pausa en medio de la cultura de la inmediatez.

Sin embargo, la iniciativa oficial encontró fuertes críticas en la legislatura. La legisladora rionegrina Patricia McKidd arremetió contra la implementación del programa Pausa Digital, sosteniendo que la iniciativa gubernamental no resuelve los problemas estructurales del sistema educativo actual. McKidd manifestó que el proyecto de la provincia es un parche más y cuestionó que no se debatan las iniciativas de los bloques opositores para ponerse de acuerdo y sacar algo en serio que realmente tenga efecto en las aulas. La parlamentaria puso en duda la factibilidad de aplicar un uso pedagógico de los dispositivos móviles cuando las escuelas carecen de recursos tecnológicos básicos, ya que se necesita interactuar con plataformas, proyectores o computadoras, y aún se escribe en pizarrones de tiza.

McKidd advirtió que la falta de un marco regulatorio facilita escenarios de riesgo como bullying, agresiones, amenazas, apuestas online o comunicación con desconocidos. Para la legisladora, la solución efectiva es la restricción total del dispositivo durante la jornada escolar, tal como lo propuso en 2024 mediante un proyecto de ley que busca prohibir el uso de teléfonos celulares en los niveles inicial, primario y secundario de toda la provincia, permitiendo excepciones solo cuando el docente lo determine como parte de un proceso pedagógico específico. Su proyecto, que también llevan las firmas de Domínguez e Ibarrolaza, subraya que la masificación de los smartphones ha traído problemas cognitivos, de aprendizaje y de socialización, y menciona que el 12,5% de los jóvenes argentinos de 15 a 24 años ha realizado apuestas online. La iniciativa cita experiencias internacionales como la de Noruega, donde la restricción del celular mejoró calificaciones, disminuyó el ausentismo y redujo el acoso escolar.

En consonancia con la postura de McKidd, el legislador Luis Ivancich (PJ-Nuevo Encuentro) presentó un proyecto de ley el 13 de agosto de 2025 para regular en Río Negro el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos tecnológicos móviles por parte de estudiantes de nivel primario y secundario de instituciones educativas de gestión pública o privada. Ivancich propone la prohibición de esos elementos durante la totalidad de la jornada escolar, tanto dentro del aula como en otros espacios del establecimiento, aunque se podrían autorizar excepciones con fines estrictamente pedagógicos y con justificación curricular o didáctica, así como en situaciones de comunicación inmediata o para estudiantes con discapacidad o condiciones de salud acreditadas. En todos los demás casos, los dispositivos deberán permanecer apagados, guardados y fuera de la vista y del alcance inmediato. Ivancich sostiene que el uso prolongado de pantallas en niños puede tener efectos negativos en su desarrollo físico, cognitivo y emocional, y afectar la capacidad para regular emociones y desarrollar habilidades sociales. Tras mencionar que Neuquén ya aprobó una norma similar, afirmó que su implementación logrará mejorar el rendimiento académico, fomentar la socialización, reducir riesgos, mejorar la salud mental y fomentar el desarrollo de habilidades digitales.


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Autor: Adminn25