“Cuidar el acceso a los medicamentos es cuidar la salud pública”: el fuerte posicionamiento del Colegio de Farmacéuticos de Río Negro
Ante un proyecto de ley que busca modificar la regulación del sector, la entidad advierte sobre los riesgos de priorizar lógicas de mercado por sobre criterios sanitarios y pide un debate amplio y sin urgencias.
Ante el inminente tratamiento del proyecto de ley que propone modificar la regulación de la actividad farmacéutica en la provincia de Río Negro, el Colegio de Farmacéuticos expresó su preocupación desde una perspectiva centrada en la salud de la población.
En un comunicado, la entidad remarcó que “el medicamento no es una mercancía cualquiera” y recordó que la Constitución provincial lo reconoce como un bien social básico y fundamental. “Su acceso, calidad y uso deben estar garantizados bajo criterios sanitarios y no exclusivamente comerciales”, sostuvieron.
La farmacia no es un comercio
Desde el Colegio advirtieron que “la farmacia no es un comercio sino un establecimiento sanitario”, un espacio de cercanía donde la comunidad consulta, inicia tratamientos, controla su salud, accede a vacunación y recibe orientación profesional. En ese sentido, destacaron el rol esencial del farmacéutico para asegurar el uso seguro y racional de los medicamentos.
El modelo vigente, señalaron, ha permitido “una cobertura homogénea y equitativa de atención farmacéutica en toda la provincia”, garantizando la presencia de farmacias en barrios y localidades donde la rentabilidad económica no sería suficiente bajo una lógica de mercado.
Desregulación: experiencias preocupantes
Si bien el proyecto propone mejorar la competencia y el acceso, desde la entidad sostuvieron que este tipo de medidas “no siempre logra esos objetivos y puede debilitar el control sanitario en la dispensa de medicamentos”. En salud pública, remarcaron, “la eficiencia no puede medirse solo en términos económicos, sino en calidad, seguridad y equidad”.
Y advirtieron: “Las experiencias de desregulación muestran resultados preocupantes: concentración de farmacias en zonas de alta rentabilidad, debilitamiento de la atención profesional y una creciente tendencia a considerar al medicamento como un bien de consumo”. Añadieron que las empresas tienden a ubicarse en áreas densamente pobladas, dejando sin cobertura a amplios sectores, y que “los precios de medicamentos no disminuyen, porque las farmacias no somos formadoras de precios”.
Fallos judiciales de respaldo
El Colegio recordó dos antecedentes judiciales clave. Por un lado, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el fallo “Farmacity” (2021), sostuvo que “la farmacia es parte del sistema de salud” y que “es inescindible del farmacéutico”. Por otro, una resolución reciente de la justicia federal (“Cofa”, 2025) advirtió sobre “los riesgos sanitarios que pueden generar procesos de desregulación”.
Urgencia y falta de debate
Otro de los puntos de preocupación manifestados por la entidad es el tratamiento apresurado del proyecto. “Preocupa que un tema de esta trascendencia, en un ámbito tan sensible como la salud pública, sea tratado en un contexto de urgencia, sin los espacios adecuados de debate y participación social que la propia Constitución provincial promueve”, señalaron.
Y concluyeron: “Defender el actual modelo no implica sostener intereses sectoriales, sino proteger un sistema que garantiza acceso equitativo, seguridad en la dispensa y presencia de servicios farmacéuticos en toda la provincia. Porque, en definitiva, no está en juego un mercado: está en juego la salud de la población”.
Alejandra Fanloo | Presidenta – Colegio de Farmacéuticos de Río Negro
Adminn25
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