"Era un papá con todas las letras": la personalidad de Jonathan según su compañera
Con la voz quebrada por la emoción, describió a su compañero de vida: "Jonathan era una persona amable, cariñosa, muy amorosa con su hijo, con los míos también, que él los adoptó como propios.
Esta mañana, a las 8:30 horas, se llevó a cabo en el Auditorio la audiencia de cesura en el marco del caso de Jonathan Caracciolo, el joven asesinado por una bala perdida en julio de 2023 en el barrio 30 de Marzo. La instancia judicial tiene por objeto determinar el monto de la pena que deberá cumplir el único imputado por el homicidio.
El tribunal encargado de dictar la sentencia está integrado por los jueces Marcelo Alberto Álvarez, Marcelo Juan Enrique Chironi y Carlos Reussi Riva Posse. En representación del Ministerio Público Fiscal intervienen los fiscales Rubén Saúl Negro y Guillermo Carlos Ortiz, mientras que la defensa del condenado está a cargo de María Paz Álvarez y Pedro Javier Vega.
El acusado, Yuthiel Hipólito Huinca, fue declarado culpable a mediados de noviembre del año pasado, tras realizarse el juicio oral y público en octubre. En ese entonces se probó su participación en una balacera ocurrida el 4 de julio de 2023 en inmediaciones del barrio 30 de Marzo, que terminó con la vida de Caracciolo, quien fue alcanzado por un disparo mientras se encontraba en el lugar.
El desgarrador testimonio de Angélica Riquelme
La primera en prestar declaración fue Angélica Noemí Riquelme, viuda de Caracciolo, quien se expresó frente al homicida, los fiscales y los jueces con profundo dolor, relatando cómo era la vida junto a Jonathan y el vacío que su partida dejó en la familia.
"Mi familia estaba compuesta por mis cuatro hijos, mi esposo y yo", comenzó diciendo Riquelme, identificando a sus hijos Tiffany, Jesús, Francisco y el pequeño Efraín, quien tenía apenas cuatro años recién cumplidos al momento del hecho y es hijo de Jonathan.
Con la voz quebrada por la emoción, describió a su compañero de vida: "Jonathan era una persona amable, cariñosa, muy amorosa con su hijo, con los míos también, que él los adoptó como propios. Una persona que si tenía que ayudarte en lo que sea, lo hacía". Destacó que era una persona que jamás se lo veía enojado, que establecía amistad con cualquiera y que daba todo por su hijo: "No le importaba tener que salir a trabajar en los días de lluvia e ir a buscar leña para que no pasáramos frío".
Angélica enfatizó el rol fundamental que Jonathan cumplía en su hogar: "Cumplió el rol que el padre de mis hijos tenía que cumplir. Un papá con todas las letras para mis cuatro hijos y un excelente marido porque jamás me levantó la mano. Siempre fue todo amor".
Sobre el sustento económico, relató que Jonathan realizaba todo tipo de trabajos: electricidad, mecánica, changas. "Eran dos ingresos, tanto el de él como el mío. El trabajito que le salía era la comida diaria. En ese entonces, con tres mil pesos comíamos", recordó, contrastando con su situación actual: "Hoy tengo que publicar ropa para conseguir un paquete de fideos o publicar mis trabajos de peluquería para conseguir un guardapolvo para mi hijo".
El impacto del fallecimiento en su núcleo familiar fue devastador: "A mí, sinceramente, me destruyó completa, porque tenía una vida planificada junto a mis hijos. Después de una relación mala con mi otra pareja, Dios me premió con este hombre". Relató cómo habían proyectado juntos los quince años de su hija, ahorrando para el vestido y la fiesta, con Jonathan cumpliendo el rol de padre presente.
"Hoy necesito a mi compañero porque me decía: gorda, vamos a salir adelante. Esa persona que te daba el empujón cuando vos estabas en el piso y te levantabas con una sola palabra", expresó con angustia.
Sobre el presente, Angélica confesó la dura batalla emocional que enfrenta: "Hoy tengo que mirarme al espejo y decirme: hoy es un día más, hoy Dios tiene un propósito, hoy no te caigas, Angélica, fíjate que tenés cuatro chicos. Si vos te caes, tu casa se cae". Reveló que lucha contra la depresión y la ansiedad por el bien de sus hijos: "Hay días que la depresión y la ansiedad te mata y no tengas ganas de levantarte de la cama. Cuando no tenés para pagar la luz o ni siquiera para comprar un kilo de pan, es ahí cuando decís: Dios, ¿por qué me tuvo que pasar esto a mí?".
Finalmente, describió a Jonathan como un hombre de familia, sin amistades más allá de su hogar: "Su mundo era su hijo. Él decía: a mí si me quieren venir a ver, van a venir a verme a casa". Su testimonio conmovió a todos los presentes en la audiencia.
Familiares y allegados de la víctima siguen con atención el desarrollo de esta instancia judicial, a la espera de un cierre para la causa que conmocionó a la comunidad.
Adminn25
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