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El Balneario El Cóndor se prepara para vivir un fin de semana a puro deporte con la octava edición del Triatlón Half Camino de la Costa, una competencia que ha logrado consolidarse como una de las más importantes del país. Más de 250 triatletas llegaron desde distintos puntos de Argentina para ser parte de este desafío que combina natación en aguas abiertas, ciclismo y pedestrismo en uno de los escenarios naturales más imponentes de la costa atlántica.

La cita será el sábado con la prueba central, que demandará a los participantes recorrer 1,9 kilómetros de nado en el mar, 90 kilómetros de ciclismo y 21 kilómetros de running. El domingo, en tanto, se disputará la distancia sprint, pensada para aquellos que se inician en la disciplina o prefieren un desafío de menor exigencia.

Juan Manuel Asconape, más conocido como el Vasco, es el organizador del evento y el alma detrás de este crecimiento. Al frente de un equipo que trabaja durante todo el año, destacó el lugar que hoy ocupa la competencia en el calendario nacional. "Somos un equipo muy grande que venimos trabajando para que la carrera sea siempre la mejor de la zona. Hoy es considerada en Triatlón de la Costa una de las tres mejores y más grandes carreras que tiene el país", afirmó.

Entre los nombres destacados que buscarán quedarse con la copa asoma Matías Campi, oriundo de Viedma, que llega con un impresionante historial de tres victorias en cuatro competencias disputadas este año. Correr en casa siempre tiene un sabor especial, aunque el propio Asconape advierte que el recorrido no perdona. "Una carrera muy dura, en un escenario complicado. El mar le tienen un poquito de miedo. Son dos kilómetros en un mar abierto que tiene olas, marejada, corriente. Hay que pasar todo eso y no es nada fácil", explicó.

Este año el circuito de ciclismo incorporó una modificación significativa. Se extendió el trazado para llegar hasta La Lobería, un paraje de singular belleza. "Antes hacíamos dos vueltas de 45 y no llegábamos. Este año la llevamos hasta Lobería, que es un lugar hermoso. Esa ondulada que tiene la ruta es un paraíso", describió el organizador, con la satisfacción de quienes buscan que cada edición tenga un sello distintivo.

El pedestrismo también representa un gran reto. El recorrido de 21 kilómetros se desarrolla íntegramente en la villa balnearia, con dos vueltas que incluyen el ascenso hacia el faro. "Es una trepada dura que a los corredores les duele mucho después de cuatro o cinco horas de carrera. Pero eso es lo que los hace volver. Cuanto más dura es la carrera, más desafiante y más les gusta", reflexionó Asconape.

La organización ha trabajado para recibir de la mejor manera a los atletas, muchos de los cuales viajan más de mil kilómetros para estar presentes. Gracias a un acuerdo con la colonia de deportes, 50 corredores contarán con alojamiento gratuito. También se recuperó una tradición que parecía perdida: la cena de carbohidratos. Será el viernes por la noche en la colonia, con pastas donadas por un comercio local, un espacio de encuentro y camaradería antes de la exigencia competitiva.

Una de las grandes novedades de esta edición es la transmisión en vivo de la competencia, un hecho inédito para el triatlón argentino. Un equipo de Buenos Aires llegará con tres cámaras, drone y móviles en moto para registrar cada etapa. La señal se podrá ver desde cualquier parte del mundo y los familiares que no pudieron viajar podrán seguir en detalle la actuación de sus seres queridos. En el parque cerrado, además, habrá una pantalla gigante para que los propios atletas y sus acompañantes puedan observar el desarrollo de la punta.

La seguridad es otra de las preocupaciones centrales. Este año se implementó el uso obligatorio de boyas de seguridad en la etapa de natación, luego de que en ediciones anteriores hubiera que realizar rescates por situaciones de pánico en el agua. En cuanto al ciclismo, la organización enfrenta una limitación: Vialidad Provincial no autoriza el corte total de la Ruta Provincial N° 1. Por eso, desde la organización solicitaron a los vecinos y visitantes que deseen trasladarse hacia La Lobería o Playa Bonita lo hagan antes de las 8 de la mañana o después del mediodía. "Es un problema para nosotros y para la seguridad del atleta. Pedimos a la gente que circule antes de que el atleta esté en la cinta asfáltica", remarcó Asconape.

A pesar de esta dificultad, el organizador no duda en calificar al circuito como el mejor del país y de Sudamérica. "Nosotros hemos recorrido muchos lugares del mundo compitiendo y no tenemos la ruta que tenemos acá. El atleta agacha la cabeza y pedalea. En otros lugares hay curva, contracurva, retomes, ciudades. Acá estamos en la naturaleza, nos cruzamos con dos o tres avestruces, algún zorro, un peludo. Esa es la complicación", dijo entre risas.

El Triatlón Half Camino de la Costa alcanzó su octava edición con la solidez de los proyectos que perduran. Asconape sueña en grande y se permite mirar hacia el futuro. "Hoy hay muchos eventos que se inician, primera edición, segunda, y después se cortan. La nuestra es no cortar nunca. Acá a 50 años seguramente esté otra persona al frente, pero el Tri de la Costa va a seguir. Esa es la idea", sostuvo.

La cuenta regresiva llegó a su fin. Desde el mediodía del viernes comenzará la entrega de kits en la colonia de deportes y por la noche los fideos estarán en la mesa. El sábado, cuando el sol asome sobre los acantilados, el mar recibirá a los primeros nadadores. En el Balneario El Cóndor, el deporte volverá a escribir una nueva página.


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Autor: Adminn25