Un rincón con alma: Historias de Mar y comunidad en el Paseo de Artesanos
En el corazón del Paseo de Artesanos de El Cóndor, Julio Barcena construye con sus manos un espacio de precios accesibles y agradecimiento infinito a los músicos, artistas y vecinos que hacen posible la magia.
Bajo el cielo abierto del balneario El Cóndor, donde el viento trae el aroma del mar y la calidez de la gente, el Paseo de Artesanos es más que un simple recorrido. Es un punto de encuentro, un núcleo cultural que late al ritmo de las olas y de las iniciativas de sus creadores. Allí, dialogamos con Julio Barcena, un emprendedor cuyo corazón late hace décadas por este rincón de la costa rionegrina.
Con una sonrisa que refleja pasión, Julio nos da la bienvenida. “Estamos en el Paseo Artesanos de Balneario El Cóndor, este lugar que me encanta tanto”, comparte, estableciendo de inmediato un vínculo emocional con el espacio. No es solo un sitio de trabajo; es un territorio afectivo.
Hace un par de años, Julio llegó con una propuesta clara: sumar gastronomía y producciones culturales a la feria artesanal. Hoy, ese sueño está en plena ebullición y tomando una forma tangible y poética llamada “Historias de Mar”. La idea es tejer un paseo gastronómico temático donde cada carro cuente una historia. En la entrada, un barco, construido por sus propias manos, representa al mítico “Barco del Cóndor”. Más adelante, un faro evoca al Faro Río Negro, y una combi en preparación rendirá homenaje a las Islas Malvinas. “La idea es formar un entorno temático con todas historias de mar”, explica, pintando con palabras un paisaje único.
Pero la visión de Julio va más allá de los sabores. Es un anfitrión cultural. Con orgullo, anuncia que para el día 22 del mes, el escenario recibirá a “Los Princesos del Mar”, en una producción de su Revista Eventos Julio. Agradece a los artesanos, a la municipalidad y a todos los que hacen posible este espacio. “Y también tenemos un sector literario”, añade, “pues la idea es fusionar gastronomía, literatura y producciones culturales”. La invitación queda abierta, extensiva y sincera.
Al hablar de los precios de su propuesta gastronómica, se refleja su espíritu comunitario. Una hamburguesa completa con papas fritas ronda los $12.000, y un lomo hasta los $14.000 o $15.000. “Tratamos de mantener precios accesibles para que todos puedan venir a compartir acá”, afirma, destacando que todos los carros ofrecen promociones familiares para hacer de la salida una experiencia inclusiva.
Mientras el Paseo cobra mayor vida desde las 18 horas, Julio ya está allí desde las 10 de la mañana, atendiendo a turistas, amigos y músicos. Su gratitud es palpable cuando menciona a los artistas que se suman a sus proyectos, a los pintores que le regalan cuadros y a los escritores que le obsequian sus libros. “A vos, a los periodistas, a la gente de prensa… agradecido total”, dice, haciendo sentir a cada interlocutor parte de esta red.
Su historia de amor con El Cóndor es larga. Llegó con su carro en 2022, pero su vínculo se remonta a más de 35 años, cuando tocaba con su banda “Tribulación” en el antiguo paseo y vendía fotos y llaveros para promocionar el balneario. “Siempre apostando acá que es el lugar que amo”, confiesa.
Al despedirse, su llamado es directo y afectuoso: “Salgan por el Paseo de Artesanos. Vengan directamente donde está el carro gastronómico que hice todo el evento con El Faro y Messi. Nos vemos”.
En el Paseo de Artesanos de El Cóndor, Julio Barcena no solo sirve hamburguesas; sirve historias, música, libros y comunidad. Es un faro humano que, con su trabajo y dedicación, ilumina un rincón donde el mar, el arte y la gente se encuentran para crear algo verdaderamente especial.

Adminn25
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