La salud sale a la calle: un equipo rompe barreras con vacunas puerta a puerta
Frente al centro de salud, un equipo montó un operativo en territorio para recuperar calendarios atrasados. Han visitado 80 familias, pero solo cubren el 10% de la zona. Piden refuerzos para una tarea titánica.
En el sector de Esperanza, entre las calles 26 y 41, se respira un aire de trabajo comunitario que rompe con el paradigma tradicional. Patricia Avilés y Daniela Cayumil, junto a un equipo de voluntarios y profesionales, han decidido no esperar a que los vecinos lleguen al centro de salud. Desde noviembre, llevan adelante una campaña activa para recuperar esquemas de vacunación atrasados en niños, adolescentes y adultos, yendo casa por casa.
La iniciativa nació desde el Centro de Salud Andriani, que si bien cuenta con jornada extendida hasta las 17:30, detectó una problemática persistente. Se observaba un alto número de niños menores de dos años con calendarios incompletos y adultos que llegaban por emergencias, como mordeduras de perro, cortes o pinchazos, sin sus vacunas al día. La distancia física, de unas 15 cuadras, se convierte en una barrera infranqueable para muchas familias, agravada por el barro y el frío en invierno o el calor intenso en verano, y para madres que deben trasladarse con varios niños pequeños.
Frente a este escenario, el equipo activó una doble estrategia. Por un lado, en el propio centro de salud, se aprovecha cualquier consulta para revisar y ofrecer completar los esquemas, tanto de quienes acompañan a niños como de quienes llegan por otras urgencias. Pero la esencia del proyecto es la otra pata: salir al territorio. "La idea es llevar el centro de salud al barrio", explica Patricia. Con ese espíritu, no solo vacunan; han logrado el acompañamiento de odontólogos y médicos, realizando atenciones y derivaciones, como la de un señor hipertenso que requirió asistencia urgente.
El operativo se asienta en un merendero del barrio, que les facilitó un espacio y, crucialmente, una heladera para mantener la cadena de frío de las vacunas ante las altas temperaturas. Desde allí, realizan recorridas por un área inmensa que incluye Esperanza, 30 de Marzo, La Base, Mi Bandera, y otros loteos aledaños.
Los números dan cuenta de un esfuerzo titánico con recursos limitados. En un día han aplicado hasta 60 dosis de vacunas. Hasta el momento, han visitado alrededor de 80 familias y entrevistado a unas 180 personas, lo que apenas representa un 10% de la población del barrio Esperanza. El trabajo es arduo y se sostiene con gran esfuerzo personal, incluso utilizando sus propios vehículos y recursos para alimentarse.
"Relevar solo la Esperanza, siendo tres o cuatro personas, nos va a llevar tres o cuatro meses", señalan, e hicieron un llamado a sumar más voluntarios y equipos para poder ampliar la cobertura de manera significativa.
Más allá de las cifras, el logro más valioso es el vínculo construido. "Hemos tenido una recepción muy buena de los vecinos y estamos generando un vínculo, que eso es lo más gratificante", destacan. La campaña, que continúa activa, no solo aplica vacunas sino que concientiza sobre su importancia fundamental para prevenir enfermedades, acercando un derecho básico a quienes tienen más dificultades para acceder a él.

Adminn25
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