Cosecha en jaque: el clima adverso amenaza con dejar sin fruta la mesa navideña
Tras heladas tardías y granizadas, la provincia evalúa pedir ayuda nacional. Productores locales describen un panorama desolador con cultivos arrasados y precios que ya alcanzan valores récord.
La fruticultura de Río Negro enfrenta una de sus temporadas más críticas tras los severos daños causados por heladas, granizo y condiciones climáticas adversas. El Secretario de Fruticultura provincial, Facundo Fernández, anunció que antes de fin de año se declarará la emergencia, tanto a nivel provincial como nacional, para activar todos los instrumentos de asistencia disponibles. Esta medida busca paliar las graves pérdidas registradas en los valles productivos.
En el Valle Inferior, la situación es desoladora. Laura, una productora agroecológica que participa en una feria local, relata la magnitud del impacto: "Este año hay poca fruta. En mi chacra, lo que es carozo no quedó nada: ciruela, nada. Lo que está quedando es manzana". Según explica, una helada prolongada el 28 de octubre "heló" la fruta, acabando con la producción temprana.
La cereza, una de las especies más afectadas, prácticamente desapareció. "No hay cereza", afirma Laura, quien atribuye el problema no solo a la helada, sino también a la falta de polinización durante una primavera con días excesivamente lluviosos y nublados que impidieron la actividad de las abejas. Solo la manzana, cuya floración coincidió con un período de mayor actividad polinizadora, ofrece cierta expectativa.
Los efectos se extienden más allá del Valle Inferior. "En Valle Medio, en Regina, cayó mucho granizo y hizo desastre", comenta la productora, subrayando la vulnerabilidad extrema del sector: "Hoy por hoy, el productor hasta que no cosecha no cuenta nada". Añade que la alta variabilidad térmica, con saltos de 17 a 30 grados, también enferma las plantas y favorece la formación de granizo.
Esta escasez generalizada tiene un correlato directo en los precios, que ya se dispararon y se mantendrán altos de cara a las fiestas. Laura ejemplifica con los valores en su puesto: la frambuesa está a $4.500 la bandeja de 200 gramos, la cereza a $12.000 el kilo (precio que considera "barato" para la zona) y el damasco a $6.000 el kilo. "Esta fiesta no vamos a tener cereza, frambuesa casi nada, moras tampoco", anticipa con preocupación.

Mientras tanto, en la feria se ofrecen principalmente verduras de estación, como acelga, espinaca, perejil y albahaca, con precios que rondan los mil a mil quinientos pesos por paquete.
Con una producción gravemente comprometida y el fantasma de un clima cada vez más impredecible, el sector aguarda la declaración formal de emergencia como un paso crucial para acceder a la ayuda que les permita sortear una de las temporadas más difíciles de los últimos años.
Adminn25
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