Un condenado por abuso sexual sigue como líder juvenil en una iglesia de Viedma
Mientras un dirigente era condenado por abusar de una adolescente, los pastores presionaban a la víctima.
La Justicia de Río Negro condenó en julio de 2025 a Gustavo Daniel Sisterna, dirigente juvenil del Centro Cristiano de Viedma, a tres años de prisión en ejecución condicional por el abuso sexual de una adolescente de 15 años integrante de la congregación. El fallo, dictado mediante un juicio abreviado en el que el acusado admitió los hechos, determinó que Sisterna cometió el delito aprovechando la inmadurez sexual de la víctima y la confianza depositada en él por su rol dentro de la iglesia.
Sisterna, quien en el momento de los hechos tenía 29 años y era yerno del pastor principal , se desempeñaba como líder de alabanza del grupo de jóvenes. La sentencia, impartida por el juez Guillermo Bustamante, incluye como penas accesorias la prohibición de acercamiento y contacto con la víctima, así como la obligación de iniciar un tratamiento psicológico. Al tratarse de una condena en suspenso, el condenado no irá a la cárcel y continúa ejerciendo su rol dentro de la iglesia, lo que genera alarma en la familia de la afectada sobre el riesgo para otros menores.
El caso sacó a la luz una trama de encubrimiento al interior de la congregación. Según los testimonios de la causa, luego de que la víctima revelara el abuso, fue sometida a presiones, manipulaciones y amenazas por parte de los pastores . En reuniones privadas dentro de la iglesia, se obligó a la adolescente a pedir perdón frente a Sisterna y a su esposa, tratando de presentar los hechos como una "infidelidad". Los pastores habrían apoyado económicamente al condenado y mantuvieron su estatus en la congregación, priorizando la protección del agresor y la imagen institucional.
Aunque la condena representa un avance judicial, persisten las responsabilidades institucionales sin investigar. La Justicia no ha profundizado en el rol de los pastores que participaron en el encubrimiento, ni se ha abordado la complicidad que permitió silenciar el abuso. El expediente queda ahora bajo supervisión del Juzgado de Ejecución, que deberá controlar el cumplimiento de las condiciones impuestas a Sisterna, quien fue incorporado al Registro Provincial de Condenados por Delitos contra la Integridad Sexual.
Adminn25
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