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El juicio oral y público por el homicidio del adolescente Jorge Yamir "Coco" Nahuelcheo, ocurrido el 9 de mayo de 2024 en el barrio Mi Bandera, se llevará a cabo en la segunda semana de febrero próximo. El caso será abordado por un tribunal técnico, integrado exclusivamente por jueces, luego de que la Fiscalía anticipara que solicitará una pena que no superará los 12 años de prisión, lo que descarta la modalidad de juicio por jurados.

El único imputado es Isaías Barrera, un albañil que actualmente permanece en libertad controlada con una tobillera. La acusación en su contra es por "homicidio agravado por el uso de arma de fuego, amenazas agravadas por el uso de arma y tenencia ilegal de arma de fuego", en concurso real.

Las partes han presentado listas de testigos que suman 46 personas, entre peritos, profesionales de distintas áreas y vecinos. La mayoría fueron ofrecidos por la fiscal Paula de Luque en acuerdo con el abogado querellante Diego Saquetti, quien representa a Verónica Paredes, madre del joven de 16 años asesinado. La defensa, a cargo de Damián Torres y Claudia Pichiñán, ofrecerá 16 testigos. Se prevé que las audiencias se extiendan por varios días debido al volumen de declaraciones.

Teorías enfrentadas y audiencia sin acuerdos

En una reciente y maratónica audiencia de control de acusación, quedaron en evidencia las dos teorías del caso, completamente opuestas. La Fiscalía sostiene que Barrera abatió a Nahuelcheo cuando el adolescente se encontraba en estado de indefensión. Por el contrario, la defensa argumenta que su cliente actuó en legítima defensa, disparando para prevenir un ataque inminente del joven, a quien atribuye un prontuario delictivo y la portación de un arma calibre 22 en el momento de los hechos.

La jueza de Juicio, Daniela Zágari, intentó sin éxito que las partes llegaran a un acuerdo sobre dos convenciones probatorias propuestas por la defensa. La primera buscaba que se tuvieran por acreditados los antecedentes penales del adolescente, incluyendo imputaciones por robo, hurto y abuso de arma, argumentando que esto era clave para explicar el "comportamiento" de Barrera, quien habría actuado por temor a su vida. La segunda propuesta apuntaba a incorporar que Nahuelcheo había sido imputado por un homicidio en Choele Choel en 2022, hecho por el que fue sobreseído por ser menor de edad y quedó bajo la protección de la Senaf.

Tanto la Fiscalía como la querella se opusieron rotundamente a estas incorporaciones. El fiscal jefe Juan Pedro Peralta argumentó que "todas estas investigaciones y causas no tienen nada que ver con lo que se investiga", al ser hechos cometidos meses o años antes y sin relación con el imputado o su familia. Diego Saquetti, abogado de la familia de la víctima, sostuvo que "el eje de la investigación se debe centrar en el hecho y no en los antecedentes de la víctima".

Los hechos

El 9 de mayo de 2024, Jorge Yamir "Coco" Nahuelcheo, quien se encontraba bajo la protección de la Senaf y también portaba una tobillera, recibió un disparo calibre 32 en la espalda, a la altura del omóplato izquierdo. El proyectil le atravesó órganos vitales, provocándole una profusa hemorragia interna y la muerte instantánea. El hecho ocurrió en la intersección de las calles 22 y 23 del barrio Mi Bandera.

La defensa alega que el incidente se originó cuando el adolescente intentaba robarle a la madre de Barrera, y que luego se produjo un enfrentamiento armado. Incluso, mencionan que tras la muerte de Nahuelcheo, hubo una persecución con balacera contra el imputado y un allegado. Isaías Barrera se entregó a la justicia al día siguiente y, tras un período con prisión preventiva, recuperó la libertad bajo medidas de control. El próximo febrero, el tribunal técnico tendrá la compleja tarea de dirimir entre la legítima defensa y el homicidio agravado.

Autor: Adminn25