"De una noche de terror a una tarde en familia": el balance de una jornada histórica
Con una masiva convocatoria de familias y abuelos disfrazados, el evento organizado por Adalberto Riera culminó con música en vivo en Plaza Alsina y un positivo impacto en los comercios.
El clima agradable de octubre se mezcló ayer con las risas y los disfraces, transformando lo que pudo ser una noche de terror en una cálida tarde de familia. La tradicional Fuente Pucará fue el punto de encuentro donde cientos de viedmenses, desde los más pequeños hasta los abuelos, dieron el puntapié inicial a una caminata que tiñó de naranja y negro el centro de la ciudad.
Con un clima que finalmente acompañó, más de quinientos vecinos convirtieron las calles 25 de Mayo y Buenos Aires en un desfile de fantasmas, superhéroes y brujas. No fue una huida, sino un paseo lleno de color, donde el susto se cambió por sonrisas y donde la mano de un padre o el abrazo de un abuelo fueron el mejor acompañante.

El recorrido culminó en la Plaza Alsina, que se vistió de fiesta con la música en vivo de bandas locales. El aire olía a dulce y a alegría, mientras las golosinas circulaban de mano en mano, endulzando la tarde.
Adalberto Riera, organizador del evento con experiencia en la realización de la Friki Fan Fest, manifestó a EsteSur su alegría por la convocatoria. "La verdad que sí, muchísima convocatoria. No sé el número, pero más de 500 personas seguro, quizás el doble", afirmó. "Nos sigue sorprendiendo, sigue cayendo gente. La caravana estuvo llena, pero al margen de la caravana, mucha gente dando vueltas, auto convocadas. Así que nada, estamos felices, contentos".
Riera también destacó el clima familiar de la jornada. "Padres acompañando a los hijos, abuelos acompañando a los nietos, incluso disfrazados. Sí, hay mucha familia, la verdad, que se presta para bien en esta ocasión". Agregó que, si bien el adulto quizá no usó un disfraz complejo, muchos se pintaron la cara o usaron maquillaje para ser parte de la celebración y acompañar a sus hijos.

La celebración dejó huella no solo en los recuerdos, sino también en la vida económica del centro. Riera lo confirmó: "Es algo importante, muchos comerciantes vendiendo, que eso también es importante, eso es la consecuencia de la masividad de gente concentrada. Así que eso es para destacar también que se movió la economía local". Los comercios respiraron aire fresco con la venta de caramelos, helados, hamburguesas y gaseosas.
El organizador aprovechó para agradecer al municipio de Viedma por su acompañamiento, destacando el trabajo de tránsito y servicios públicos. Sobre el futuro, comentó: "Me decían los padres que esto se tiene que hacer más seguido, así que está pensando lo que va a ser el año que viene", asegurando que se trabaja con planificación para que todo salga bien.
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